Vamos al grano: ¿cuánto cuesta un seguro de salud para estudiar en España? La respuesta corta es que puedes encontrar opciones que van desde los 30 € hasta más de 100 € al mes. Pero la clave no está solo en el precio, sino en lo que obtienes a cambio.
Compañías especializadas como MAPFRE International Students ofrecen planes muy completos desde 47,50 € mensuales, logrando un equilibrio perfecto entre un coste razonable y todas las coberturas que necesitas para tu visado.
¿Por qué es obligatorio tener un seguro de salud para estudiar en España?

Piensa en el seguro de salud como tu pase de entrada a España. No es una opción, es un requisito legal y uno de los documentos más importantes para conseguir tu visado de estudiante. Sin una póliza válida, tu solicitud será rechazada de inmediato.
El consulado español necesita una garantía de que tendrás cobertura médica completa durante todo el tiempo que estés en el país. Esto no es solo papeleo; es una forma de asegurarse de que, si te pones enfermo o tienes un accidente, no te convertirás en una carga para el sistema público de salud y recibirás la atención que necesitas sin problemas.
El panorama de los seguros para estudiantes en España
Afortunadamente, como España es un destino tan popular para estudiantes de todo el mundo, el mercado de seguros se ha vuelto muy competitivo. ¿Qué significa esto para ti? Precios más bajos y pólizas diseñadas justo para lo que necesitas: cumplir con los requisitos del visado.
Por ejemplo, es posible encontrar seguros básicos desde tan solo 27,44 € al mes para los estudiantes más jóvenes. Alguien de 25 años podría conseguir un plan completo, sin copagos, por unos 39,50 € mensuales. Opciones como la de MAPFRE, que parte de 47,50 €, tienen la gran ventaja de que te entregan el certificado para el visado en cuestión de minutos. Si quieres ver una comparativa, puedes explorar los precios del mercado para hacerte una idea más clara.
¿Qué consigues por tu dinero? Un vistazo a los precios
Entender qué incluye cada rango de precio te ayudará a elegir con cabeza, sin gastar de más ni quedarte corto en coberturas.
Para que te hagas una idea, aquí tienes una tabla con los costes más habituales y lo que suelen incluir.
Costes orientativos de seguros para estudiantes internacionales
Esta tabla resume los costes mensuales promedio y las características clave que suelen ofrecerse en cada nivel de precio.
| Rango de precio mensual | Tipo de cobertura habitual | Ideal para |
|---|---|---|
| Básico (30 € – 50 €) | Cubre justo lo necesario para el visado: asistencia completa, sin copagos y sin carencias. | Estudiantes con un presupuesto muy ajustado que solo buscan cumplir el requisito legal. |
| Intermedio (50 € – 80 €) | Además de lo básico, suele incluir extras como cobertura dental sencilla o una mejor asistencia en viaje. | Quienes quieren un extra de tranquilidad y algunos servicios adicionales sin disparar el presupuesto. |
| Premium (80 €+) | La cobertura más completa: incluye psicología, fisioterapia y a veces reembolso de gastos en médicos fuera de su red. | Estudiantes que no quieren dejar nada al azar y buscan el máximo nivel de protección y bienestar. |
Como ves, la oferta es variada, pero el objetivo es siempre el mismo: encontrar una póliza que te dé seguridad y cumpla con la ley.
La clave no es ir a por lo más barato, sino encontrar el mejor valor por tu dinero. Un seguro como el de MAPFRE International Students se sitúa en ese punto ideal: te garantiza todas las coberturas que exige el consulado y la tranquilidad de una gran compañía, todo a un precio muy competitivo.
¿Qué factores definen realmente el precio de tu seguro de salud?
El precio de un seguro de salud no sale de la nada. Es el resultado de una fórmula que las aseguradoras calculan con mucho cuidado. Imagínalo como la receta de un pastel: cada ingrediente tiene su peso y, si cambias las proporciones de uno, el resultado final puede ser totalmente diferente, tanto en sabor como en coste.
Comprender estos "ingredientes" es crucial para ti. Te da el poder de saber qué palancas puedes mover para que el precio se ajuste a tu bolsillo, pero sin renunciar a la protección que necesitas para tu visado de estudiante en España.
Vamos a desglosar los cuatro factores que más influyen en lo que pagarás cada mes. Conocerlos te pondrá en control de la situación para que elijas una póliza que te siente como un guante.
Tu edad: el punto de partida de todo
El primer factor, y casi siempre el más decisivo en los precios de los seguros de salud, es tu edad. Para una aseguradora, la edad es un indicador estadístico del riesgo de que necesites atención médica.
Por lo general, cuanto más joven seas, más baja será tu cuota mensual. La lógica es simple: se asume que los estudiantes más jóvenes tienen menos probabilidades de sufrir enfermedades crónicas o necesitar tratamientos caros y complejos. Por eso, un estudiante de 19 años casi siempre pagará menos que uno de 35 por la misma cobertura.
Esa es la razón por la que muchas pólizas, como la de MAPFRE International Students, están pensadas para un rango de edad muy concreto (de 0 a 40 años), optimizando así el precio para el perfil típico de un estudiante internacional.
El nivel de cobertura que eliges
No todos los seguros son iguales, ni mucho menos. Puedes elegir entre distintos niveles de protección, y esa decisión se reflejará directamente en tu cuota. Las opciones suelen dividirse en dos grandes grupos:
- Cobertura básica: Incluye todo lo indispensable para cumplir con los requisitos del visado, como hospitalización, medicina general y urgencias.
- Cobertura completa o premium: Añade servicios extra para mejorar tu bienestar, como sesiones de fisioterapia, psicología, una cobertura dental más amplia o incluso el reembolso de gastos si vas a un médico fuera de su red.
Obviamente, a más extras, mayor será el precio. Aquí tienes que valorar qué servicios adicionales son importantes para ti y si estás dispuesto a pagar un poco más por ellos.
Elegir la cobertura es un ejercicio de equilibrio. Para el visado, necesitas una póliza completa y sin limitaciones, pero tú decides si quieres añadirle extras. La clave es que el plan base cumpla al 100% con lo que pide el consulado.
Copagos: la decisión entre "todo incluido" o "pago por uso"
Aquí llegamos a una de las decisiones más importantes: elegir una póliza con o sin copagos. Para el visado de estudiante, la respuesta es clara: la opción sin copagos es obligatoria, pero es fundamental que entiendas la diferencia.
- Sin copagos: Piensa en ello como un ticket "todo incluido". Pagas una prima mensual un poco más alta, pero cada vez que vas al médico o usas un servicio cubierto, no tienes que pagar nada más. Es la opción que te da total tranquilidad y control sobre tus gastos.
- Con copagos: La cuota mensual es más baja, pero pagas una pequeña cantidad fija cada vez que usas un servicio (por ejemplo, 10 € por una consulta). A la larga, si necesitas usar el seguro a menudo, puede acabar saliéndote más caro.
Para que tu visado sea aprobado, tu póliza debe ser sin copagos. Es un requisito innegociable de los consulados españoles para garantizar que tu acceso a la sanidad no esté limitado por barreras económicas. Si quieres entender mejor este punto, puedes aprender más sobre cómo se estructuran los precios de los seguros de salud privados y sus distintas modalidades.
La duración de tu estancia
El último factor clave es el tiempo por el que contratas el seguro. Lo normal es que las aseguradoras te pidan un pago único por todo el periodo de tus estudios, que suele ser un año académico completo.
Contratar la póliza por 12 meses de una sola vez garantiza que tienes cobertura durante toda tu estancia, un requisito indispensable para el visado. Aunque es menos común en los seguros para estudiantes, algunas compañías podrían ofrecer un precio mensual algo más competitivo si el contrato es anual. Lo importante, en cualquier caso, es que la póliza cubra como mínimo la duración completa de tu curso.
Las coberturas clave que te abrirán las puertas de tu visado
Vale, entremos en el meollo del asunto. Esta es la parte que de verdad importa si quieres que tu sueño de estudiar en España no se tuerza a las primeras de cambio. Porque, seamos sinceros, no todos los seguros de salud valen. De hecho, la mayoría no sirven para el visado de estudiante. Los consulados españoles son muy, muy estrictos con esto, y si tu póliza no encaja al milímetro con lo que piden, te arriesgas a una denegación.
Imagina que tu seguro es como una llave. No solo tiene que abrir la puerta de tu salud, sino también la del consulado. Si a esa llave le falta una muesca (una cobertura) o no tiene la profundidad adecuada, la puerta, sencillamente, no se abre.
Por eso, mirar solo los precios de los seguros de salud sin entender qué hay detrás es un error de principiante. Un seguro súper barato que no cumpla los requisitos es, en la práctica, tirar el dinero y poner en jaque todo tu plan de estudios.
Cobertura médica completa, sin letra pequeña ni límites
El primer mandamiento, el más importante, es que tu seguro ofrezca una cobertura médica completa. ¿Qué significa esto? Pues que tiene que ser un espejo del sistema de sanidad pública español. Debe cubrirte desde una simple visita al médico de cabecera hasta una hospitalización de urgencia, pasando por cualquier prueba diagnóstica o cirugía que puedas necesitar.
- Hospitalización: Si necesitas quedarte ingresado, los gastos deben estar cubiertos al 100%.
- Medicina primaria y especialidades: Tienes que poder ir al médico de familia o a especialistas como el dermatólogo o el cardiólogo sin problema.
- Pruebas diagnósticas: Analíticas, radiografías, resonancias magnéticas… Todo lo que te pida el médico debe estar incluido.
- Tratamientos y cirugías: Desde una operación de apendicitis hasta un tratamiento complejo.
Olvídate de los seguros de viaje básicos o de aquellos que ponen un límite de gasto, como los típicos de 30.000 €. Esos los rechazan al instante. El consulado quiere tener la garantía absoluta de que, pase lo que pase, estarás cubierto.
La regla de oro: sin copagos
Este es, probablemente, el punto donde más gente tropieza. Tu seguro debe ser sin copagos. Un "copago" es esa pequeña cantidad de dinero que algunas pólizas te hacen pagar cada vez que usas un servicio (por ejemplo, 10 € por ir al médico, 5 € por una prueba…).
Para la administración, los copagos son un desincentivo. Piensan que, si tienes que pagar cada vez, podrías dudar en ir al médico cuando lo necesites. Por eso exigen un seguro que funcione como un "todo incluido": tú pagas tu cuota mensual o anual, y te olvidas de sacar la cartera cada vez que vayas a una consulta.
Un seguro con copagos, por muy barato que sea al mes, es motivo de denegación automática del visado. Esto no es negociable.
Cero carencias para estar protegido desde el minuto uno
Otro concepto clave es el "periodo de carencia". Es el tiempo que tienes que esperar desde que contratas el seguro hasta que puedes usar ciertas coberturas. Un seguro normal podría tener, por ejemplo, una carencia de 3 meses para hospitalización o de 6 para ciertas pruebas caras.
Para tu visado, esto no vale. Necesitas una póliza sin periodos de carencia. Así te aseguras de que estás totalmente cubierto desde el mismo día que pones un pie en España. Imagina que llegas y tienes una urgencia médica, y te encuentras con que tu seguro no te cubre hasta dentro de varios meses… Un desastre, ¿verdad? Los consulados lo saben y por eso exigen protección inmediata.
La repatriación, la garantía final
Por último, aunque sea un tema que a nadie le gusta pensar, tu seguro debe incluir la repatriación sanitaria y de restos mortales. Es un requisito indispensable. Esto garantiza que, en el caso de una enfermedad muy grave que te obligue a volver a casa o en el peor de los escenarios, el seguro se hará cargo de todos los costes del traslado a tu país de origen.
Antes de contratar, es fundamental tener claro qué tipo de seguro necesitas. No todos los productos del mercado están pensados para cumplir con los requisitos consulares, y la diferencia puede ser la aprobación o denegación de tu visado.
Comparativa de coberturas para el visado de estudiante
| Característica | Seguro Básico (Riesgo de denegación) | Seguro Estudiantes MAPFRE (Válido para visado) |
|---|---|---|
| Límite de gastos | Habitualmente limitado (ej. 30.000 €) | Sin límites de gastos médicos |
| Copagos | Suele tenerlos para bajar la prima | Sin copagos en ningún servicio |
| Carencias | Con periodos de espera para hospitalización | Sin periodos de carencia |
| Repatriación | A menudo es opcional o no está incluida | Incluida por defecto en la póliza |
| Certificado consular | No emite un certificado específico | Emite un certificado oficial para el visado |
Como ves, la diferencia es abismal. Pólizas especializadas como la de MAPFRE International Students están diseñadas precisamente para esto: cumplir con cada uno de estos puntos al dedillo. Al contratarla, te entregan al momento un certificado que lo deja todo claro: cobertura completa, sin copagos, sin carencias y con repatriación. Justo el documento que necesitas para añadir a tu expediente consular y quedarte tranquilo.
Vamos a la práctica: ejemplos de seguros y sus precios reales
La teoría está muy bien, pero donde de verdad se ven las cosas es con números sobre la mesa. Así que vamos a analizar un caso típico para que te hagas una idea clara de los precios de los seguros de salud.
Imagina a un estudiante de 22 años que viene a España para hacer un máster de un año. Es un perfil muy habitual. Si este estudiante elige el seguro de MAPFRE para estudiantes internacionales, pagaría 47,50 € al mes. ¿Qué significa esa cifra en el mundo real?
Pues mira, por ese dinero no solo está tachando un requisito burocrático de la lista para su visado. Lo que realmente está comprando es tranquilidad. Tiene acceso a una de las redes médicas más grandes de España, lo que se traduce en poder ir al médico de cabecera, a un especialista o a urgencias sin el miedo a recibir una factura de infarto después.
¿Qué te llevas exactamente por 47,50 € al mes?
Vamos a desgranar qué hay detrás de esa cuota mensual. No son solo palabras en un contrato, son servicios reales que te pueden sacar de más de un apuro.
- Asistencia médica sin fisuras: Esto quiere decir que si necesitas ir al hospital, someterte a una cirugía o hacerte pruebas diagnósticas, todo está cubierto. Y lo más importante: sin límite de gastos.
- Sin copagos ni carencias: Es la clave. Desde el primer día que aterrices, cualquier consulta o tratamiento que necesites está cubierto al 100%. No tendrás que pagar nada extra de tu bolsillo ni esperar meses para usar ciertos servicios.
- Ayuda 24/7: Tendrás a tu disposición un teléfono de asistencia en varios idiomas. Perfecto para resolver una duda médica a medianoche o para gestionar cualquier trámite sin volverte loco.
- Cobertura dental básica: Un extra que se agradece. Cubre lo esencial como limpiezas, extracciones simples y revisiones.
- Repatriación incluida: Cumple con uno de los requisitos más serios del consulado: la repatriación sanitaria. Es una de esas cosas que esperas no necesitar nunca, pero que es obligatorio tener.
Este diagrama resume visualmente los tres pilares que tu seguro debe tener sí o sí para que el consulado te dé el visto bueno.

Como ves, todo se reduce a que la póliza sea completa, sin copagos y sin periodos de carencia. Son las tres reglas de oro para el visado.
Poniendo los precios en su contexto
Para que te hagas una idea, el sector de los seguros en España está en auge, llegando a facturar la cifra récord de 85.879 millones de euros. ¿Y esto en qué te beneficia? Pues que hay mucha competencia, y eso mantiene los precios a raya, sobre todo para los estudiantes.
Lo normal es que los seguros para estudiantes internacionales se muevan en una horquilla de 30 a 150 euros al mes. Por eso, una oferta como la de MAPFRE desde 47,50 euros mensuales, con cobertura total sin copagos ni carencias, es tan atractiva para quienes necesitan un seguro para el visado. No es de extrañar que más de dos millones de estudiantes ya confíen en aseguradoras como esta.
La oferta de 47,50 € de MAPFRE se encuentra en un punto muy interesante. No solo por el precio, sino por la confianza que da una marca tan reconocida y lo fácil que hacen todo el proceso. Si quieres ver cómo se compara con otras opciones, echa un vistazo a nuestra comparativa del mejor seguro médico para estudiantes internacionales en España para 2025.
La propuesta de MAPFRE es muy directa: contratas todo online, tienes el certificado para el visado en un minuto y, si te lo deniegan, te devuelven el dinero. Esto elimina de un plumazo la incertidumbre y el estrés, dos de los peores compañeros de viaje cuando estás organizando tus estudios en el extranjero.
En definitiva, cuando compares los precios de los seguros de salud, no te quedes solo en la cifra. Indaga qué hay detrás: qué coberturas incluye, qué soporte te ofrecen y qué garantías te dan. A veces, pagar un poco más te puede ahorrar muchísimos dolores de cabeza.
Errores comunes y costes ocultos que debes evitar al elegir tu seguro
Elegir el seguro solo por el precio es, casi siempre, el error más caro que puedes cometer. Es muy fácil dejarse llevar por una cuota mensual baja al comparar los precios de los seguros de salud, pero la letra pequeña puede esconder sorpresas que convierten ese supuesto chollo en un auténtico quebradero de cabeza.
Piensa en tu seguro no como un simple papel para el visado, sino como tu red de seguridad personal en un país que no es el tuyo. Una mala elección no solo te dejará desprotegido cuando más lo necesites, sino que podría comprometer tu situación legal si la póliza deja de cumplir los requisitos consulares.
El peligro de los copagos disfrazados
El principal coste oculto con el que te puedes topar son los copagos. Aunque ya sabes que para el visado necesitas una póliza sin ellos, algunas aseguradoras son expertas en jugar al despiste. Anuncian precios de derribo que, a primera vista, parecen cumplir con todo, pero que esconden pequeños pagos por cada consulta, prueba o tratamiento.
Imagínate que te tuerces un tobillo. Con un seguro con copagos, la broma podría salirte cara: 15 € por la visita al traumatólogo, otros 20 € por la radiografía y 10 € más por cada sesión de rehabilitación. Un simple esguince se convierte de repente en un gasto extra de más de 100 €. Si esto te pasa varias veces al año, el supuesto ahorro inicial se esfuma.
La tranquilidad no tiene precio. Un seguro sin copagos te garantiza que, pase lo que pase, nunca tendrás que echar mano de la cartera en el médico. Pagas tu cuota mensual y te olvidas del resto. Esto es justo lo que exigen los consulados y lo que tú necesitas para poder centrarte en tus estudios.
Las carencias: una trampa que te deja sin cobertura cuando más la necesitas
Otro error garrafal es pasar por alto los periodos de carencia. Esta es una cláusula que, básicamente, te deja sin acceso a ciertos servicios durante los primeros meses después de contratar el seguro. Es una especie de "periodo de prueba" impuesto por la aseguradora.
- Hospitalización y cirugías: Algunos seguros económicos imponen esperas de hasta 6 meses.
- Pruebas de alto coste: Resonancias o TACs pueden tener carencias de 3 a 6 meses.
- Parto y seguimiento del embarazo: Aquí las esperas son las más largas, llegando a los 8 o 10 meses.
Piénsalo bien. Llegas a España y, a las pocas semanas, sufres una apendicitis. Si tu seguro tiene una carencia de 3 meses para cirugías, te tocaría pagar miles de euros de tu bolsillo o enfrentarte a una situación muy delicada. Por eso es vital una póliza sin carencias, como las que están diseñadas para estudiantes internacionales. Te dan cobertura total desde el primer día.
La letra pequeña y las exclusiones que anulan tu protección
Por último, recuerda que el diablo está en los detalles. Muchos seguros baratos vienen con una larga lista de exclusiones en el contrato, es decir, situaciones en las que la compañía no se hará cargo de los gastos.
Presta especial atención a estas exclusiones comunes:
- Enfermedades preexistentes: Si no las declaraste correctamente o el seguro simplemente no las cubre.
- Tratamientos dentales complejos: La mayoría solo incluye lo más básico, como una limpieza o una extracción simple.
- Psicología o fisioterapia: A menudo, las sesiones están muy limitadas o directamente no están incluidas.
- Accidentes practicando deportes de riesgo: Si te gusta la aventura, revisa esto con lupa.
Ignorar estas cláusulas es jugársela. Antes de firmar nada, lee bien para entender no solo qué cubre tu seguro, sino, más importante aún, qué no cubre. Un precio bajo no sirve de nada si tu póliza te va a dejar tirado en el momento de la verdad.
Cómo contratar tu seguro y obtener el certificado para el visado paso a paso

¿Crees que contratar un seguro y conseguir el certificado para tu visado es un quebradero de cabeza? ¡Para nada! A día de hoy, es un trámite sorprendentemente rápido y que puedes hacer sin moverte de casa. Con plataformas como la de MAPFRE International Students, puedes tenerlo todo listo en cuestión de minutos. Se acabó el estrés burocrático.
La gran ventaja es que todo el proceso es 100 % online. Olvídate de llamadas eternas o de rellenar montañas de papel. El sistema está pensado para que te guíe de forma intuitiva desde que eliges la póliza hasta que tienes el documento oficial en tu bandeja de entrada.
Tu seguro listo en menos de un minuto
Para que te hagas una idea de lo sencillo que es, aquí te lo desglosamos en unos pocos pasos. No hay trampa ni cartón; solo necesitas tener tus datos a mano y hacer un par de clics.
Lo mejor de todo es la inmediatez. El certificado, ese papel clave para tu solicitud de visado, se genera de forma automática y te llega al correo electrónico al instante de terminar.
Este es el camino exacto que tienes que seguir:
- Calcula tu presupuesto online: Introduce tus datos básicos (edad y fechas de tu estancia en España) y verás al momento los seguros de salud y precios que se ajustan a ti.
- Completa tus datos personales: Rellena un formulario muy simple con tu nombre, número de pasaporte y tu email. Es fundamental que compruebes que todo está correcto, porque esta es la información que aparecerá en tu certificado.
- Realiza el pago seguro: Podrás pagar con tarjeta de crédito o débito a través de una plataforma segura. Se trata de un pago único que cubre todo el periodo de tu estancia.
- Recibe tu certificado al instante: En cuanto el pago se confirma, recibirás inmediatamente un correo con toda la documentación: la póliza completa y, lo más importante, el certificado específico para el consulado.
Una cosa que te dará tranquilidad: el certificado que recibes está redactado específicamente para cumplir con todas las exigencias consulares. Deja claro que tu cobertura es completa, sin copagos, sin carencias y que incluye repatriación. Esto le facilita mucho el trabajo a quien revisa tu expediente.
¿Y ahora qué hago con el certificado?
Una vez lo tengas, guárdalo bien en tu ordenador e imprime una copia. Este será uno de los documentos más importantes que deberás presentar junto con tu solicitud de visado en la embajada o consulado de España en tu país.
Si en algún momento te surge una duda, no te preocupes. Servicios como el de MAPFRE cuentan con equipos de soporte en varios idiomas para echarte una mano. Si quieres tenerlo todo aún más claro, te recomendamos leer nuestra guía sobre cómo contratar tu seguro médico de estudiante válido para el visado en España.
Resolvemos tus dudas sobre el seguro de salud
Llegamos a la recta final, y es normal que todavía tengas algunas preguntas dando vueltas en la cabeza. Entender la letra pequeña sobre los seguros de salud y sus precios es lo que te dará la confianza para elegir bien. Vamos a resolver esas dudas habituales de forma clara y directa.
¿Se puede pagar el seguro mes a mes?
Para el visado de estudiante, la respuesta corta es no. Las aseguradoras suelen exigir el pago único y por adelantado de toda la póliza anual. ¿Por qué? Porque esta es la única forma de demostrar al consulado que tu cobertura está garantizada durante toda tu estancia en España, sin ningún riesgo de que dejes de pagar.
Aunque parezca un desembolso importante de golpe, te quitas de encima una de las mayores preocupaciones. Cumples con un requisito consular clave y te olvidas de las cuotas mensuales.
¿Y si me deniegan el visado? ¿Pierdo el dinero?
Esta es, sin duda, una de las mayores preocupaciones de cualquier estudiante, y es totalmente comprensible. Las aseguradoras que trabajan habitualmente con estudiantes internacionales, como MAPFRE, tienen este escenario perfectamente controlado para que no corras ningún riesgo.
Si tu solicitud de visado es rechazada, tienes derecho a cancelar la póliza y recibir el reembolso completo del dinero que pagaste. Para ello, solo tienes que presentar el documento oficial de denegación del consulado. Esto elimina por completo el riesgo financiero de contratar el seguro antes de tener la visa.
¿El seguro cubre las enfermedades que ya tengo?
Las enfermedades preexistentes son un punto delicado. Hay que ser claros: los seguros para estudiantes están pensados para cubrir problemas de salud que surjan durante tu estancia en España, no para tratar condiciones crónicas que ya tenías diagnosticadas.
Sin embargo, lo que sí suelen cubrir son las urgencias vitales que puedan derivarse de esas enfermedades preexistentes. Lo más importante aquí es ser totalmente sincero con la aseguradora al contratar y, sobre todo, leer con calma las condiciones de la póliza para saber exactamente qué está incluido y qué no.
Además de la cuota anual, ¿tengo que pagar algo más?
Si contratas un seguro específico para estudiantes que sea sin copagos (que es lo que exige el consulado), no tendrás que pagar absolutamente nada más por las consultas, pruebas o tratamientos que estén dentro de la cobertura. El pago anual que haces al principio es todo lo que te costará la sanidad privada.
Esta es una de las grandes ventajas, porque te permite tener un control total de tu presupuesto sin el miedo a recibir facturas inesperadas cada vez que vayas al médico.
¿Puedo ir a cualquier médico u hospital?
Estos seguros funcionan con lo que se llama un cuadro médico concertado. Esto significa que la aseguradora tiene una red enorme de médicos, especialistas y hospitales privados por toda España con los que tiene un acuerdo.
El funcionamiento es sencillo: antes de pedir una cita, solo tienes que mirar en la guía de tu aseguradora (normalmente en su web o app) qué profesionales y centros tienes cerca que pertenezcan a su red. MAPFRE, por ejemplo, tiene uno de los cuadros médicos más amplios y completos del país.
¿El precio del seguro puede subir durante el año?
No, en absoluto. El precio que pagas al contratar la póliza se queda fijo durante los 12 meses de cobertura. No te encontrarás con subidas sorpresa ni ajustes a mitad de curso. Esto te da una previsibilidad total sobre tus gastos.
En MAPFRE International Students, hemos creado un seguro que da respuesta a todas estas preguntas, ofreciéndote la cobertura que necesitas y la tranquilidad que buscas. Puedes obtener tu certificado para el visado en solo 1 minuto y centrarte en lo que de verdad importa: tu aventura académica en España.
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