Piensa en la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) como tu pasaporte de salud cuando viajas. Es esa pieza clave que te da tranquilidad si, por ejemplo, te pones enfermo o tienes un accidente durante una escapada por Europa. Con ella en la cartera, tienes la garantía de que te atenderán en el sistema público de salud del país que visitas, exactamente igual que si fueras un residente más.
No la confundas con un seguro de viaje, porque no lo es. Es más bien una llave que te abre las puertas a la atención médica pública que puedas necesitar de forma imprevista.
Qué es la tarjeta sanitaria europea y cómo funciona

La Tarjeta Sanitaria Europea, que verás abreviada como TSE (o EHIC por su nombre en inglés, European Health Insurance Card), es un documento personal y totalmente gratuito. Su única función es certificar que tienes derecho a la sanidad pública en tu país de origen y, por tanto, también en el resto de países del Espacio Económico Europeo y Suiza.
Para que te hagas una idea, funciona con un principio de igualdad. Si un ciudadano francés tiene que pagar una parte de la consulta al ir a urgencias en París, tú, con tu TSE, pagarás exactamente lo mismo. Y al revés: como en España la sanidad pública es mayoritariamente gratuita, un ciudadano alemán con su TSE no pagará nada si necesita atención aquí.
Un punto clave: La TSE no significa que la sanidad vaya a ser gratis en todas partes. Lo que garantiza es que te tratarán en las mismas condiciones que a un ciudadano de ese país, lo que puede incluir copagos que luego no se devuelven.
Para que no haya ninguna duda sobre lo que puedes esperar de tu TSE, he preparado esta tabla resumen con lo más importante.
La tarjeta sanitaria europea en un vistazo
| Característica | Descripción |
|---|---|
| Validez | Estancias temporales (turismo, estudios cortos, trabajo puntual). |
| Cobertura | Exclusivamente en la sanidad pública del país que visitas. |
| Tipo de atención | Urgencias y problemas de salud imprevistos que no pueden esperar a tu regreso. |
| Coste | La tarjeta es gratuita. La atención médica se presta en igualdad de condiciones que a los locales. |
| Exclusiones | No cubre sanidad privada, tratamientos programados o viajes para recibir atención médica. |
Como ves, la tarjeta está pensada para imprevistos, no para planificar un tratamiento fuera de tu país.
Los 3 pilares que debes recordar
Si te quedas con estas tres ideas, entenderás perfectamente cómo y cuándo usar tu tarjeta:
Es para estancias temporales. Su propósito es cubrirte durante un viaje de turismo, un curso de idiomas de unos meses o un desplazamiento de trabajo. No te servirá si te mudas de forma permanente a otro país o si viajas con la intención de operarte allí.
Solo funciona en el sistema público. Olvídate de clínicas privadas, especialistas de pago u hospitales que no pertenezcan a la red pública del país. La TSE solo te da acceso a los servicios sanitarios financiados por el Estado.
Cubre la atención "médicamente necesaria". Esto significa que solo la podrás usar para problemas de salud que surjan de repente y que no puedan esperar a que vuelvas a casa. Una revisión dental rutinaria o una consulta programada no están cubiertas.
La TSE es, en esencia, un carné de identidad sanitario que acredita que eres beneficiario de la Seguridad Social. Según datos del Sistema Nacional de Salud, este sistema cubre al 96,6% de la población española con financiación pública, así que es muy probable que tengas derecho a ella.
Por último, un apunte importante: no la confundas con tu tarjeta sanitaria autonómica (la que usas en tu día a día). Esa solo es válida en España. Para aclarar las diferencias, te puede venir bien leer nuestro artículo sobre cómo entender el número de la tarjeta sanitaria.
¿Quién puede pedir la Tarjeta Sanitaria Europea?

No todo el mundo puede solicitar la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) sin más. El requisito fundamental es estar cubierto por el sistema de Seguridad Social de un país miembro, como es el caso de España.
Para que te hagas una idea clara, la cosa se divide en dos grupos principales: los titulares del derecho y sus beneficiarios. Entender en qué grupo estás (o si estás en alguno) es el primer paso.
Los titulares son quienes generan por sí mismos el derecho a la asistencia sanitaria, mientras que los beneficiarios, como su nombre indica, la reciben gracias a que dependen de un titular.
Los titulares del derecho: la base del sistema
Los titulares son, por así decirlo, el pilar sobre el que se sostiene la cobertura. Su situación laboral o de cotización les da acceso directo a la sanidad pública y, por extensión, a la TSE.
¿Quién entra en este grupo? Principalmente:
- Trabajadores, ya sea por cuenta ajena o como autónomos, que estén dados de alta en la Seguridad Social.
- Pensionistas del sistema público español.
- Personas que cobran una prestación o subsidio por desempleo.
Si te encuentras en una de estas situaciones, enhorabuena, eres titular y puedes pedir tu propia TSE sin depender de nadie.
¿Y quiénes son los beneficiarios?
Un beneficiario es esa persona que, aunque no cotice por su cuenta, está cubierta por el sistema sanitario gracias a su vínculo con un titular. Es una figura clave, sobre todo para muchos estudiantes y familiares.
La figura del beneficiario es esencial porque extiende la protección sanitaria a los miembros de la familia que dependen del titular, garantizando que también ellos tengan cobertura durante sus viajes.
Los casos más típicos de beneficiarios son:
- El cónyuge o pareja de hecho de la persona titular.
- Los hijos menores de 26 años que viven con el titular y dependen de él. Aquí es donde encajan la gran mayoría de estudiantes españoles que se van de Erasmus.
- Las personas con una discapacidad reconocida igual o superior al 65%, sin límite de edad.
Pensemos en un ejemplo práctico: una estudiante de 22 años que se va de Erasmus a Alemania. Ella puede solicitar su TSE como beneficiaria de sus padres, siempre y cuando ellos sean titulares del derecho (porque trabajan, por ejemplo).
Ahora bien, hay matices importantes. Los ciudadanos con nacionalidad española pueden solicitarla, pero si una persona ha agotado la prestación por desempleo, no podrá obtener la TSE. En su lugar, se le facilita un Certificado Provisional Sustitutorio, que tiene una validez de solo 90 días. Para conocer todos los detalles, lo mejor es consultar la web oficial de la Seguridad Social.
Cómo solicitar o renovar tu tarjeta paso a paso

Tanto si necesitas pedir tu Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) por primera vez como si te toca renovarla, la buena noticia es que el trámite es sorprendentemente sencillo y, sobre todo, totalmente gratuito. Que no te engañen: no necesitas intermediarios ni gestorías que te cobren por algo que puedes hacer tú mismo en un par de minutos.
La forma más rápida y cómoda es hacerlo por internet, a través de la Sede Electrónica de la Seguridad Social. El portal, llamado 'Tu Seguridad Social', está pensado para que la gran mayoría de la gente pueda gestionar su tarjeta sin moverse de casa.
Las opciones para pedir la TSE por internet
Para empezar el trámite online, lo primero que necesitas es una forma de identificarte digitalmente. No te asustes si lo del "certificado electrónico" te suena a chino, porque hay alternativas muy fáciles de usar.
Una vez accedas, el sistema te pedirá que elijas cómo quieres entrar. Es una medida de seguridad para proteger tus datos, como es lógico.
Las formas más habituales para identificarte son:
- Cl@ve PIN o Cl@ve Permanente: Es el sistema más extendido para cualquier gestión con la Administración. Si ya lo tienes para hacer la declaración de la renta, por ejemplo, te vale perfectamente.
- Certificado digital o DNIe: Si ya tienes un certificado digital instalado en tu navegador o cuentas con un lector para el DNI electrónico, esta es la vía más directa. Cero complicaciones.
- Vía SMS: Esta es, sin duda, la opción salvavidas para quienes no tienen los sistemas anteriores. Solo necesitas tener tu número de móvil registrado en la base de datos de la Seguridad Social. El sistema te enviará una clave de un solo uso a tu teléfono y listo.
Cuando ya estés dentro, el proceso es muy intuitivo. Básicamente, consiste en revisar que tus datos y tu domicilio son correctos y confirmar la solicitud. Para que te hagas una idea, puedes consultar más detalles sobre cómo obtener la tarjeta sanitaria europea y ver lo ágil que es.
¡Ojo con el domicilio! La tarjeta siempre se envía por correo postal a la dirección que consta en los archivos de la Seguridad Social. Antes de pedirla, comprueba que está actualizada para evitar que se pierda por el camino.
El Certificado Provisional Sustitutorio, tu plan B infalible
¿Y qué pasa si te vas de viaje mañana y no te da tiempo a que llegue el plástico a casa? Para esos casos de apuro, la Seguridad Social tiene una solución perfecta: el Certificado Provisional Sustitutorio (CPS).
Piensa en el CPS como una versión en papel de la TSE. Es un documento que tiene exactamente la misma validez que la tarjeta, pero con una duración limitada a 90 días. Su gran ventaja es que, nada más terminar la solicitud online, puedes descargarlo en PDF e imprimirlo en el momento.
Así, si tienes una escapada de última hora o la tarjeta se retrasa en el correo, este certificado te asegura la cobertura sanitaria sin problemas. Es tu red de seguridad para cualquier imprevisto.
La cobertura real de la TSE: qué te incluye y, sobre todo, qué se queda fuera
Saber qué es la Tarjeta Sanitaria Europea es el primer paso. Pero la clave, donde de verdad te la juegas, es entender al dedillo qué cubre y qué no. Es aquí donde nacen casi todas las confusiones, así que vamos a dejarlo claro de una vez por todas.
El principio que lo rige todo es este: la TSE te da derecho a usar la sanidad pública del país que visitas en las mismas condiciones y con el mismo coste que un residente de allí. Quédate con esta frase, porque es la que lo cambia todo. No todos los sistemas sanitarios de Europa son como el español.
¿Qué significa eso de "mismas condiciones"?
Ponte en situación. Imagina que viajas a Francia y necesitas ir al médico. Allí, lo normal es que el paciente pague la consulta por adelantado y luego el Estado le devuelva una parte. Pues bien, con tu TSE, tendrás que seguir exactamente ese mismo camino. No significa que sea gratis, sino que te tratarán como a un francés más, para lo bueno y para lo malo.
O piensa en Alemania o Finlandia, donde existen copagos por día de hospitalización o por ir a una consulta. Si te atienden allí con tu tarjeta, a ti también te tocará pagar esas tasas. Y ojo, porque ese dinero la Seguridad Social española no te lo va a devolver.
El gran error es pensar que la TSE es un seguro a todo riesgo. No lo es. Imagínala como una llave que te abre la puerta de la sanidad pública local, pero una vez dentro, juegas con las reglas de ese país, no con las del tuyo.
Entonces, ¿qué asistencia médica sí está cubierta?
La tarjeta está pensada para cubrir la atención médica que sea necesaria y que surja de imprevisto durante tu estancia. Es decir, para urgencias, una enfermedad que aparece de repente o para seguir controlando una enfermedad crónica que no puede esperar a que vuelvas a casa.
En general, estos son los servicios que sí te cubrirá:
- Urgencias de todo tipo: Si tienes un accidente, te pones muy enfermo de repente o sufres cualquier problema que requiera atención inmediata, puedes ir sin problemas a un hospital o centro de salud público.
- Visitas al médico de cabecera: ¿Una gripe fuerte, una infección, una gastroenteritis? Puedes pedir cita con un médico de atención primaria. Si quieres saber más sobre cómo funcionan estos centros, te lo contamos en nuestro artículo sobre qué es un ambulatorio en España.
- Seguimiento de enfermedades crónicas: Si tienes asma, diabetes o cualquier otra patología similar, la TSE te cubre las revisiones y tratamientos que necesites para mantenerla bajo control mientras estás fuera.
- Atención al embarazo y parto: Siempre y cuando el motivo del viaje no sea específicamente ir a dar a luz a otro país, cualquier atención necesaria durante el embarazo está cubierta.
Lo que la TSE nunca te va a cubrir (y esto es importante)
Ahora vamos a lo crucial, porque conocer las exclusiones te puede ahorrar un disgusto y, sobre todo, una factura con muchos ceros. La TSE no es, ni de lejos, un seguro de viaje.
Aquí tienes la lista de lo que siempre, siempre se queda fuera:
- Sanidad privada: La tarjeta solo funciona en hospitales y centros de la red pública. Como vayas a una consulta o clínica privada, prepárate para pagar el 100% de la factura de tu bolsillo.
- Repatriación sanitaria: Si te pasa algo grave y necesitan traerte de vuelta a casa en un avión medicalizado, el coste puede dispararse por encima de los 20.000 €. La TSE no cubre ni un céntimo de esto.
- Tratamientos que ya tenías planeados: Viajar a otro país con la idea de operarte o recibir un tratamiento concreto (lo que se llama "turismo sanitario") está totalmente prohibido y excluido.
- Costes de rescate: Si tienes un accidente esquiando en los Alpes o haciendo senderismo en una montaña, el helicóptero de rescate te lo cobrarán a ti íntegramente. Y no es barato.
- Casi nada de cobertura dental: Solo te cubrirán una urgencia muy clara, como sacarte una muela por una infección grave. Olvídate de empastes, limpiezas o cualquier otro tratamiento que no sea de vida o muerte.
Por qué la TSE no es suficiente para tu visado de estudiante
Si estás preparando tu viaje de estudios a España, hay una regla de oro que debes grabar a fuego: la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) no sirve para solicitar el visado. Este es, de lejos, uno de los errores más frecuentes que vemos y, por desgracia, suele acabar con una solicitud denegada.
La razón es simple. El consulado español no busca una simple cobertura para urgencias, sino una garantía total de que no generarás ningún coste al sistema público español. Las exigencias son muy específicas, y la TSE, por su propia naturaleza, se queda muy corta.
Las exigencias del consulado que la TSE no cumple
Para que te aprueben el visado, necesitas un seguro médico privado que cumpla con una serie de requisitos innegociables. La TSE falla en todos ellos.
- Cobertura sin copagos: El seguro que presentes debe cubrir el 100% de los gastos, sin que tengas que pagar nada de tu bolsillo. Como ya hemos visto, con la TSE tendrías que asumir los mismos copagos que cualquier español, y eso es algo que el consulado no permite.
- Sin periodos de carencia: Necesitas estar cubierto desde el minuto uno. Tu seguro privado te da esa tranquilidad, pero la TSE no está pensada para darte acceso inmediato a consultas especializadas o tratamientos programados.
- Repatriación sanitaria incluida: Este es el punto más crítico. Si te ocurre algo grave que requiera tu traslado de vuelta a casa, el seguro debe cubrirlo. La TSE nunca, bajo ningún concepto, incluye la repatriación. Hablamos de un servicio que puede costar más de 20.000 €.
Este gráfico lo deja muy claro: la TSE cubre lo básico y urgente, pero deja fuera lo más importante para un estudiante internacional.

Como ves, te limita a las urgencias del sistema público. Ni rastro de la repatriación ni del acceso a la sanidad privada, dos elementos fundamentales para cumplir la normativa y, sobre todo, para tu propia tranquilidad.
Comparativa clave: Tarjeta Sanitaria Europea vs. Seguro Médico para Estudiantes
Para que no te quede ninguna duda, lo mejor es poner las dos opciones cara a cara. Esta tabla te ayudará a entender por qué el seguro privado no es una alternativa, sino el único camino para conseguir tu visado.
| Cobertura | Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) | Seguro Médico para Estudiantes |
|---|---|---|
| Validez para visado | No aceptada por ningún consulado. | Aceptado y exigido por todos los consulados. |
| Tipo de sanidad | Exclusivamente pública. | Pública y privada. |
| Copagos | Sí, según el sistema del país. | No, cobertura al 100%. |
| Repatriación | No incluida bajo ninguna circunstancia. | Incluida siempre. |
| Acceso a especialistas | Lento, a través del médico de cabecera. | Rápido y directo. |
| Cobertura dental | Solo extracciones de urgencia extrema. | Amplia cobertura, incluye revisiones y limpiezas. |
Un seguro privado te da la tranquilidad que el consulado busca. Garantiza que, pase lo que pase, tendrás atención rápida y completa sin depender de los recursos públicos, que a menudo tienen listas de espera.
Pongamos un caso práctico. Imagina que te lesionas jugando al fútbol y necesitas una resonancia magnética y ver a un traumatólogo. Con la TSE, te tocaría esperar tu turno en la sanidad pública, lo que podría llevar semanas. Con un seguro de estudiante, tendrías cita en un centro privado en cuestión de días.
Precisamente por eso, entender qué es el seguro obligatorio y qué cubre es el paso más importante para que tu solicitud de visado llegue a buen puerto. No lo veas como un gasto, sino como la inversión que te abrirá las puertas a tu aventura en España.
Resolvemos tus dudas sobre la tarjeta sanitaria europea
Vale, ahora que hemos cubierto lo esencial, vamos a lo práctico. Siempre surgen las mismas preguntas cuando se habla de la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE). Aquí te las respondemos de forma clara y directa para que no te quede ninguna duda, sobre todo para que entiendas por qué no te sirve para tu visado de estudiante en España.
¿Y si acabo en un hospital privado? ¿Me cubre la TSE?
La respuesta es un no rotundo. Piénsalo así: la tarjeta sanitaria europea es tu llave de acceso al sistema sanitario público español, exactamente igual que si fueras un ciudadano de aquí. No abre ninguna otra puerta.
Si por cualquier motivo vas a una clínica o a un hospital privado, tendrás que asumir tú el coste íntegro de la visita. Para poder elegir entre la amplia red de centros privados y especialistas sin listas de espera, lo que necesitas es un seguro médico privado, justo el que te piden para el visado.
¡Horror! He perdido la tarjeta justo antes del viaje, ¿qué hago?
Que no cunda el pánico. Si te has quedado sin tarjeta por pérdida, robo o porque simplemente no te ha llegado a tiempo, existe un plan B: el Certificado Provisional Sustitutorio (CPS). Es, en esencia, una versión en papel de tu tarjeta.
Este documento te ofrece exactamente la misma cobertura que la TSE, pero con fecha de caducidad: solo es válido durante 90 días. Lo bueno es que puedes solicitarlo por internet en el último minuto e imprimirlo. Eso sí, ten muy presente que ni la tarjeta ni este certificado provisional te servirán para tramitar tu visado de estudios.
Soy de un país que no pertenece a la UE, ¿puedo pedir la TSE?
Directamente, no. La TSE es un beneficio para quienes ya cotizan y están asegurados en el sistema de seguridad social de un país de la Unión Europea, el Espacio Económico Europeo o Suiza.
Como estudiante de fuera de la UE con un visado de estudios, aunque vivas legalmente en España, no cumples los requisitos para obtenerla. La única excepción sería que, además de tus estudios, consiguieras un trabajo que te diera de alta en la Seguridad Social española. Por este motivo, es imprescindible que contrates un seguro médico privado antes de venir.
Imagina un estudiante de México, Colombia o Estados Unidos. Ninguno de ellos puede solicitar la TSE al llegar a España. Su única forma de cumplir con los requisitos del visado y tener asistencia médica garantizada es contratar una póliza privada específica para estudiantes internacionales.
¿Y si tengo una urgencia con una muela? ¿Me cubre el dentista?
Aquí la cobertura es mínima, por no decir casi inexistente. La TSE te da acceso a lo mismo que le cubriría la sanidad pública a un español, y en temas dentales, eso es muy poco. Básicamente, se limita a extracciones de piezas dentales si se trata de una urgencia que no se puede posponer, como una infección grave o un dolor insoportable.
Olvídate de empastes, endodoncias, limpiezas o cualquier otro tratamiento que no sea sacar la muela. Un seguro para estudiantes, en cambio, suele incluir una cobertura dental mucho más completa, algo que agradecerás enormemente durante tu estancia.
En MAPFRE International Students sabemos que estudiar en el extranjero ya es una aventura en sí misma, y lo último que necesitas son preocupaciones añadidas. Te ofrecemos un seguro médico completo que cumple al 100% con los requisitos del visado, sin copagos ni periodos de carencia. Así, tu única misión será estudiar y disfrutar de España. Contrata tu seguro en 1 minuto y obtén tu certificado al instante en nuestra web.